¡Decid adiós a este blog!

¡Y saludad a este!

http://nadiemuerevirgen.blogspot.com/

El título sigue siendo el mismo, y el blog seguirá yendo exactamente de las mismas paranoias que se me ocurran de vez en cuando. Solo que Blogger siempre me ha gustado más por la libertad a la hora de diseñar, y porque me encantan las fuentes que tiene para escribir. ¡Y que esto ya me parecía demasiado soso!

Pues eso, que ya no actualizaré más aquí, a partir de ahora, el otro. Este no lo voy a cerrar por si me entra la nostalgia de mis tiempos mozos, y porque seguramente las entradas que más me gusten las cuelgue de nuevo en el de Blogger.

¡Eso era todo!

Adiós, WordPress.


Si alguien ha soñado en mis besos, que venga de su plácido ensueño a besarme.

Algún día pude sentir que estuve
allá, en lo alto, con las nubes.

Algún día pude sentirme grande,
y sentir también el mundo más mediocre.

Algún día pude sentirme inmensa
y el mar se me antojaba un charco.

Algún día estuve allá, en lo alto,
pero desperté, y sólo estaba soñando.

Algún día ninguna puesta de sol
era comparable al ocaso de tus ojos.

Algún día anduve sin temor,
algún día, no había nada roto.

Algún día tus libros y sus cuentos,
no eran más interesantes que mis versos.

Algún día, yo era todo esto.

Y ahora no soy más que el gris
que inunda tu cielo.

La mano que al acariciar
sólo enreda más tu pelo.

El quiero, y no puedo.
El puedo, y no quiero.

Antes yo era todo aquello.

 

El título es uno de los versos del poema de Juan Ramón Jiménez, “Estoy triste, pero mis ojos no lloran”.


Estoy en un grupo, y eso.

¡Bueno! Normalmente no pondría nada de esto aquí. Pero como hace mogollón que no actualizo el blog, y no se me ocurre que poner, aunque tengo en mente algunos dibujillos y tal. Pero mientras, hablaré un poco de mi, sin fomentar el egocentrismo, claro. Aunque si lo pienso bien, siempre hablo de mi aquí. Cuánto ego…

El caso es que sí, estoy en un grupo. Un grupo formado por dos personas, de momento. Alex, el bajista. Y yo, guitarra y voz. Andamos en busca de batería. Interesados, guiño, guiño.

Hacemos indie rock. O al menos nos gustaría hacer eso. Hacemos covers de algunos grupos de rock, y algunas otras de canciones más pop, pero adaptadas a nuestro estilo. Estamos empezando, los instrumentos no son los mejores y no tenemos muchos medios para ensayar ni para grabarnos. Mi guitarra, por ejemplo, es de una de las peores marcas de este mundo, la 07USA. ¡Pero se hace lo que se puede! Y le ponemos muchas ganas, nos comemos mucho la cabeza, y nos gusta, que es lo mejor.

Pues eso, tenía que decirlo. ¡
Actualizaré con algo más de mi estilo de actualizaciones en cuanto me venga la inspiración!

Nos llamamos Cassette Record, por cierto.

Au revoir!


Carta de sexo, con amor.

El término genérico es ese, “sexo”. Para los que buscan placer, es “follar”. Para los más discretos, es “acostarse”. Para los que se quieren, para los románticos, para los tontos, es “hacer el amor”.

Y yo, concretamente yo. Porque hablaré de mi ahora. Yo, yo necesito hacerte el amor. Y no es por placer, no es por el hecho de sentirlo. No es por tener o no tener un orgasmo. No es por cómo me beses o por dónde pongas tus manos. No es por cómo me quites la ropa, no es por que vayas despacio o lento. No es por tu olor, no es nada físico, ni químico, ni una necesidad biológica.

Es por lo que tú, y sólo tú, y sólo conmigo, sí, sólo conmigo, haces de ese momento.

Porque no hay sitio, momento, o pensamiento en el que me sienta tan plenamente tuya, ni en el que te sienta tan sumamente mía. Porque no hay obligaciones, distracciones, pasatiempos, ahogos. No hay malas noticias, concursos en la tele, series, libros. Sólo hay lo que tiene que haber, lo imprescindible, lo que de verdad ando buscando. Sólo estás tú, para mí. Y sé, sé a ciencia cierta, que sólo estoy yo, para tí.

No es cuestión de líbido, de la primavera, o de mis hormonas. No soy adicta al sexo. Soy adicta a tí. A sentirme la única, a sentirme importante, especial. Soy adicta a que estés haciendo justamente lo que deseas, a tu cara de satisfacción mezclada con felicidad, a que no dejes que me escape, a que no quieras que pare ni que me vaya.

Soy adicta a clavarme tus huesos y tus uñas, a que necesites que te apriete, a que me pidas un abrazo, a que carezca de importancia otra cosa que no sea yo, o nosotras, o ese momento.

Soy adicta a serte útil y necesaria.

Soy adicta a encantarte.

Soy adicta a atraerte.

Soy adicta a gustarte, a interesarte.

Soy adicta a que te apoyes en mi cuando te has cansado. A que me atraigas hacia ti aunque apenas tengas fuerzas.

Soy adicta a que me quieras.

Sobra decir que soy adicta a quererte.


Apocalipsis musical

Nunca pensé que llegaría a hablar de heces musicales en este blog. Pero sí, ha llegado el momento. Si ya teníamos el reggaeton, y me parecía espantoso, luego llegó Justin Bieber, y pensé que no podría aparecer nada peor. Pero me equivoqué… Ha nacido su alter ego femenino, si es que se puede ser más femenino que Justina. Su nombre: Rebecca Black. Su edad: 13 años. Su misión: destruir el mundo de la música.

Resulta que en Twitter, en Google, en Youtube, EN TODOS LADOS está su nombre, llevo toda la mañana viendo trends sobre ella, y aún a expensas de saber que sería un completo horror, me atreví a ver el videoclip que está causando estragos con millones de visitas en Youtube, “Friday”. Lo dejo aquí, muy a mi pesar, porque voy a hacer un pequeño análisis de la letra y el video. La letra la pondré en español, que así queda más patético incluso.

 

Si nos paramos a leer, encontramos frases increíblemente profundas, que seguramente hará que vuestros ojillos rezumen alguna que otra lagrimilla:

Seven a.m., waking up in the morning,

(siete de la mañana, me levanto por la mañana)

Gotta be fresh, gotta go downstairs,

(tengo que despejarme, tengo que bajar las escaleras).

Las dos primeras frases de la primera estrofa, nos dejan ver el tema tan serio y profundo que tratará la canción. Entre esta letra, que parece la programación de un autómata, y la voz de la muchacha, que parece salida de un descendiente directo de Robocop, empiezo a pensar que es un droide maligno que viene a destruirnos a todos. Ahora el estribillo:

It’s Friday, Friday

(Es viernes, viernes)

Gotta get down on Friday

(Vamos a liarla el viernes)

Everybody’s lookin’ forward to the weekend, weekend

(Todo el mundo está deseando que llegue el finde, finde)

Friday, Friday

(Viernes, viernes)

Gettin’ down on Friday

(Liándola el viernes)

Everybody’s lookin’ forward to the weekend

(Todo el mundo está deseando que llegue el finde, finde)

Partyin’, partyin’ (Yeah)

(De fiesta, de fiesta, yeah)

Partyin’, partyin’ (Yeah)

(De fiesta, de fiesta, yeah)

Fun, fun, fun, fun

(Diversión, diversión, diversión, diversión)

Lookin’ forward to the weekend

(Deseando que llegue el finde)

Sí, yo creo que se trata de un robot programado para salir los viernes. No me voy a molestar en gastar espacio poniendo la segunda estrofa. Pasamos al puente, esa cosa que va antes del último estribillo de una canción:

Yesterday was Thursday, Thursday

(Ayer fue jueves, jueves)

Today i-is Friday, Friday (Partyin’)

(Hoy es viernes, viernes, de fiesta)

We-we-we so excited

(No-no-nosotros estamos muy emocionados)

We so excited

(Estamos muy emocionados)

We gonna have a ball today

(Vamos a pasarlo genial hoy)

Se ve que en la última parte del puente, se trabó el sistema o algo así, y comenzó a tartamudear. Supongo que estarán tan emocionados porque han descubierto que se saben todos los días de la semana.

Termino ya, quiero hablar un poco del videoclip. El montaje es un poco horroroso, como de Windows Movie Maker, o así. Y sólo quisiera preguntar si es normal que una chica de 13 años vaya un viernes de fiesta toda la noche. Yo eso sólo lo he visto aquí en Cádiz, no sabía que hubiera angangas en Estados Unidos que también se colasen en discotecas para mayores de edad. Y también me desconcierta muchísimo el hecho de que al salir de su casa por la mañana, sus amigos, de aproximadamente unos trece años cada uno, la recojan en semejante cochazo. Aunque si lo pienso bien, ¿a quién no le ha pasado eso alguna mañana? Te levantas a las seven a.m. , te pones fresh, y te recojen tus amigos en un descapotable. Es una rutina, ¿verdad? ¿Y quién no tiene un amigo rapero, un poco pedarasta, de unos treinta años? Todos, todos nuestros viernes son así, desde luego.

En fin, el viernes nunca fue mi día de la semana favorito, a mí me gusta más el sábado. Pero desde luego esta muchacha ha arruinado los viernes por completo ya. Lo peor es que ella no tiene la culpa, ella simplemente ha hecho una canción estúpida, propia de niña en la edad del pavo, y alguien le ha dicho que tiene talento y le ha hecho un videoclip, con la intención de sacar todo el dinero que pueda de ella. Me da un poco de lástima, cuando tenga unos años más celebrará los viernes metida en una espiral de drogradicción, facturas sin pagar, y tarareará la canción que la llevó a la fama mientras bebe de una botella de whisky que le costó unos 4 dólares en algún supermercado de barrio. Pero bueno, que disfrute de su “Friday” mientras pueda.

Yo de momento me voy a poner el Unplugged de Nirvana, que es mi salvación.


Oh, la la!


Se las lleva el viento.